[Crónicas de Conciertos] Viña Rock 2014 – Sábado 3

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Con la certeza de haber distribuido las fuerzas lo mejor posible y aun recordando los conciertos que habíamos visto durante los dos primeros días, afrontábamos la jornada de sábado con las mismas ganas que cuando llegábamos al festival. Abrían la tarde en Escenario Doogee los navarros Flitter, con el horario más arduo de toda la edición: las calurosas 16:30 del tercer día de festival.

Poco después llegaba el turno de Los de Marras, quienes nos dejaban una dosis de su mejor guarrocanrol en el Escenario Poliakov cuando todavía eran las 17:30 horas y el público ya era bastante numeroso para lo que había sido el resto de días a primera hora. Así, y presentándose con un Somos Los de Marras, hicieron sonar Poquito de Follón, Hierbabuena, Maneras o Diosa de la Noche mientras agradecían al público allí presente su forma de aguantar la tarde para disfrutar del concierto. Mientras nos dijeron que Hay muchas formas de vida y el Rock’N’Roll es una de ellas, continuaron una nueva: Ruido; y después A tu Vera, Dicen, Delito y para finalizar Sexo en la Calle y Malabares, con el cual cerraban casi una hora de un buen directo. Como era previsible en un festival con más de 90 bandas, una nueva coincidencia nos vio obligados a dejar de lado a Emeterians, quienes a esa misma hora actuaban en el Escenario Negrita Reggae Viña Clon.

Después llegaba al Escenario Doogee el directo de El Reno Renardo, quienes llevaron hasta el Viña Rock su agradable heavy metal con toques de humor que ayudaban a aguantar el calor de la última tarde en Villarrobledo. Abriendo con Cipote Ancho o Hasta la Polla, hubo tiempo poco después para escuchar otras como El Reno Renardo, Fiesta Palangana u Orcos de Mordor, esta última de su más reciente LP: Babuinos del Metal (2013). También de este disco sonó la popular Festival, corte que no podía faltar en un evento de estas características. Cerraron su paso por este escenario con Chicken es Pollo y Crecí en los Ochenta, dejando buen sabor de boca al numeroso público asistente. Mientras tanto, en el Escenario Negrita podíamos escuchar a Miguel Campello (El Bicho), quien también congregó una buena cantidad de público para mostrar su repertorio en solitario mientras el grupo continúa con ese descanso anunciado.

Volvíamos al Escenario Negrita para escuchar el directo de La Raíz, uno de los más espectaculares del festival, donde el público enloqueció desde su salida al escenario con temas como A la Sombra de la Sierra, Jilgueros, Suya mi Guerra, con guiño incluido a las Brigadas Internacionales, Elegiré o Donde Duerme el Chamán con la colaboración de Toni Mejias (Los Chikos del Maiz) quien salía al escenario pidiendo pogos por Latinoamérica. Pero el setlist lo iniciaron con Llueve en Semana Santa, y desde ese momento la conexión con el público fue total, publico que coreaba sus temas casi con la misma intensidad que despedía el Escenario Negrita, poniendo el vello de punta a más de uno de los que allí estábamos. Y por último, no podían faltar Nuestra Nación, Zarzuela y Castañuela, El lado de los Rebeldes y Solo Quiero de Ti, con el que llegaban al final de un concierto que fue todo un espectáculo con el que caía la última tarde de esta edición del festival.

Cambiando de ambiente, pero también ante un público numeroso, llegaba justo después el directo de La Fuga en el Escenario Poliakov. Abrían su actuación con Jaleo, Majareta, Lunes de Olvido y Mi Perdición con los que completaban un primer cuarto de hora que conectaba con el público allí presente. Después agradecieron a este público que a pesar de la crisis que nos azota se gasta el poco dinero que tiene en concierto de Rock’N’Roll, con lo que daban paso a Sueños de Papel y sin descanso tras esta la conocida Trampas al Sol. En esta descarga de La Fuga no faltaron Camarote, el toque de ska con Pedazo de Morón, Baja por Diversión, Por verte Sonreir con Pedro pasando a la guitarra acústica. Cerraban el directo con el rockero No Solo Respirar, su habitual versión de Heroína (Los Calis) que desembocó en Txus (La Polla) y Buscando en la Basura y Pa’ qui Pa’ Allá.

Cuando pasaban las 22:30 horas llegaba otro momento de coincidencias en el horario, con los aplastantes Narco en Escenario Doogee y Juantxo Skalari & La Rude Band tirando de repertorio clásico de Skalariak en Escenario Negrita. Los primeros arrasaron un repleto escenario con A Tomar por Culo el Mundo, Siempre Enmarronao, Tu Dios de Madera, Ambiente Cadaver, Puta Policía o Cerebros Destruidos, cover de Eskorbuto presente en su último Versiones Para No Dormir (2013) del que también sonaría Quiero Ser Párroco (Eyaculación Post Mortem).

Y mientras tanto, Juantxo Skalari volvía al Viña Rock tirando de un repertorio que a todo el mundo le gusta escuchar en directo: estaban sonando los mejores cortes de Skalariak, una banda que todavía se echa de menos. Así, este club ska hizo Puto Alcohol, A buen Ritmo, Oligarquía o Estoy de Revuelta. Mientras todos los allí presentes baliaban y disfrutaban con muchos de los temas que han escuchado durante años y ahora Juantxo y su banda ponían sobre las tablas del Escenario Negrita, continuaron con Pudo Hacerlo (The Kluba), Ruido, La Mákina Ska o la coreada Todos los Hinchas que fue creciendo y ganando en intensidad hasta el final. Para acabar nos guardaban Sarrera, Global Music, SRK, Jaia y Despídeme, cerrando un concierto que dejo más que contentos a todos los que allí estábamos.

Cuando llegaba la media noche era el turno otro clásico de este festival: Soziedad Alcohólika, quienes siempre traen un puñado de temas que ya suenan a Viña Rock. Abrían con Barrio Oscuro, Polvo en los Ojos, Política del Miedo y Niebla de Guerra. Después habría tiempo para otros clásicos como Ratas, Piedra contra Tijera, Peces Mutantes, Buenos Momentos, Pauso Bat, Mótxalo y el típico Nos Vimos en Berlín que ponía fin a setenta minutos de descarga de este quinteto que siempre desborda la explanada del festival.

Se iba acercando el momento del cierre de las puertas de este recinto pero todavía quedaba por delante una hora y media del directo de Muchachito y Sus Compadres, banda liderada por Jairo Perera y su llamativo traje blanco, con la compañía de Diego Pozo (Delinquentes) y Santos de Veracruz a los colores. Con un inicio al medio tiempo que ofrece el primer tramo de Luna continuaron con Será Mejor, Si Tu Si Yo, Azul, Aire, Caraguapa o Sin Vigilancia. Muchachito solo afrontaba La Viajera a la que Santos se une a la voz en su tramo final para después descargar Me Tienes Frito, Cuestión de Suerte, Siempre que Quiera, Paquito Tarantino o 115 que ponía el broche a una fiesta que cerraban cerca de las 3:00 horas y que hacían de este uno de los últimos conciertos con más público de este Viña Rock.

Pero todavía había fuerzas para ver a Porretas y The Locos. Los primeros de estos eran los que faltaban en un cartel que el jueves nos había dejado a Reincidentes y Boikot el viernes, contando así con las tres bandas que han liderado las últimas décadas del rock estatal. Con Ahora lo Llevamos Bien, Jodido Futuro, Si Nos Dejáis, Cuando Sales con los Colegas, Hortaleza o Y aún Arde Madrid, tema siempre dedicado al Rober. Para el final guardaban Tripis, con la trompeta de Iván de Vagos Pemanentes, Marihuana, Si lo se me Meo, La del Fútbol y para cerrar, como no podía ser de otra forma: Porretas. Un concierto correcto donde ya se comenzaba a notar el cansancio de varios días de festival.

Como cierre al XIX Viña Rock 2014 elegimos el directo de The Locos, quienes cerraban en el Escenario Negrita los conciertos en esta explanada que hemos cubierto durante los tres días del festival. Dando igual la hora, el cansancio, el dolor de las piernas que han aguantado 72 horas de festival, allí salía el carismático Pipi para ganarse al público con más aguante del festival mientras soltaban Paletovisión, su animada versión de Don’t Worry, Be Happy (Bob Marley), Algo Mejor, Contrato Limosna, Txus de La Polla Record (que volvía a ser versionada una vez más en este festival) o Buscando Líos. Una descarga de ska punk que ponía punto y final al que sin duda es el mejor festival de música alternativa en toda la geografía nacional.

Ahora, solo queda esperar a que llegue el 2015 y con él la 20 edición del Viña Rock que promete volver a ser la mejor de la historia continuando con el crecimiento imparable que año a año demuestra este festival.

Texto: Francisco M. Peco

Fotos: Diana Ortega