[Crónicas de Conciertos] Loquillo en Ciudad Real (15/08/14)

379

Con motivo de las Ferias y Fiestas de Ciudad Real, el pasado viernes 15 de agosto tuvimos la oportunidad de disfrutar del concierto de Loquillo en el auditorio municipal La Granja.

Aproximadamente a las once de la noche comenzaban los conciertos, de la mano de The Buyakers y The Wife and the Husband. Es agradable ver como cada vez más a menudo, los grupos de la provincia tienen la oportunidad de tocar en la capital, que en los últimos tiempos, apenas apostaba por la música provincial a pesar de la gran cantidad de grupos de calidad existentes en Ciudad Real.

The Buyakers mostró canciones de sus recientes grabaciones veraniegas, así como alguna versión, ante el numeroso público que se concentraba en el auditorio desde primera hora. Tras ellos vendría la actuación de The Wife and the Husband quienes siguen dando a conocer su homónimo EP grabado el pasado año y cargado de sonidos garage, YéYé y rock.

Al filo de la una de la madrugada y ante un ansioso y numeroso público, el Loco y su banda hacían entrada en el escenario con El Creyente, canción que da nombre a su gira y a su último disco publicado el pasado mes de abril. La fórmula de su directo es tan sencilla como eficaz, una elegante puesta en escena, un brillante equipo artístico y técnico, y un público entregado. Durante aproximadamente 90 minutos de concierto, Loquillo nos invitó a montar en La nave de los locos y repasar su dilatada trayectoria musical, a través de canciones que ya forman parte de la memoria de varias generaciones. No necesitó presentación, ni siquiera dirigirse al público para conectar con los allí presentes, tan solo señalar con el dedo y dedicar tímidas muecas a todo aquellos que se dejaban la garganta coreando sus canciones, algunas de ellas convertidas en auténticos himnos, como Rock & Roll Star, o El Rompeolas.

El concierto pareció estar dividido en dos partes, una primera parte más tranquila para ir abriendo apetito, con canciones como Cruzando el Paraíso, para posteriormente dar entrada a una segunda parte de concierto mucho más animada y cañera. Y es que en cuanto Loquillo se quitó la chaqueta, no tanto por el calor veraniego, si no por ese calor que devolvía al escenario el público de Ciudad Real, pudimos ver una puesta en escena mucho más desenfadada, en la que tanto el propio Loquillo, como los músicos, corrían por el escenario y disfrutaban tanto o más que los espectadores con su actuación. Y entre sus canciones más cañeras no pudieron faltar La Mataré o Feo, fuerte y formal, siendo esta última una de las mejor recibidas por el público.

Y finalmente y tras una breve pausa para recuperar fuerzas, y como si de los fuegos artificiales de la feria se tratase, llegó la traca final. Rock and Roll actitud, El mundo necesita hombres objeto, Calles de Madrid o Que hace una chica como tú en un sitio como este de los también míticos Burning, fueron algunas de las canciones que pusieron el broche final a un excelente concierto.

Dicen que los viejos rockeros nunca mueren, y desde luego el Cadillac solitario de Loquillo parece tener suficiente gasolina para seguir rodando durante mucho tiempo.

Texto y Fotografía: Jorge Medina Lueje