[Crónicas de Conciertos] XII Gazpatxo Rock 2017 (18/02/17)

8439

Con el buen sabor de boca que nos había dejado la noche del viernes y una bienvenida por todo lo alto, amanecía pronto en Ayora y mientras buscábamos refugio del frío, pasaba la mañana mientras comentábamos lo mejor de lo que nos quedaba por ver en este día que pronto arrancaba.

Pronto estábamos cerca del recinto de este Gazpatxorock, donde los asistentes disfrutaban de la Gapatxá Popular mientra la Charanga Siempre Si ponía la música a las horas previas a la apertura de puertas. Este acto tuvo lugar pasadas las 15:30 horas, y así entrábamos a la carpa del festival para prepararnos ante el inminente inicio del directo de Sin Propina, banda liderada por Aris, quien fuera la voz de Transfer, y ahora lidera este cuarteto que rompía el hielo con “El corazón”, “El camaleón” o “Tranquilidad”, dando a conocer este rock valenciano que bebe de la esencia de sus anteriores bandas. El directo pasó rápido, pero hubo tiempo de cantar con “No supe”, “Esa democracia” o un “Aquella marioneta” de Transfer, muy bien recibido por los que allí estábamos. Par el final quedaron “Mientras quede” y “Todo por nada”, despidiéndose más que agradecidos con la acogida que habían tenido en una hora tan difícil como siempre es actuar tras la apertura de puertas.

Tras un breve cambio llegaba el turno de Atzembla, una banda que arrancaba aquí su Pólvora Tour 2017 y demostró que, pese a su juventud, dieron forma a un directo muy maduro y atractivo con el que tuvieron tiempo para hacer sonar lo mejor de su EP Cors Armats (2016) o el anterior larga duración El teu Viatge (2013), no olvidando el más reciente “Pólvora”. Ahora, tienen un año por delante en el que se moverán por todo el estado, dando el salto definitivo a una escena estatal que espera el retorno de bandas como Obrint PasLa Gossa Sorda, de donde estos beben, pero aportan esa esencia que les da su propia personalidad sobre las tablas.

Era el momento de ponerse serios con la llegada del primer clásico de esta edición del Gazpatxo Rock. Desde Burriana llegaba El Último ke Zierre, quienes vimos hace poco más de dos semanas y ahora volvíamos a disfrutar en Ayora. Mientras salían a escena con la voz de Eduardo Galeano de fondo, nos preparabamos para un primer “Las cuchillas de tu miedo” que dio paso a “Somos violencia”, “Yo también puedo ser malo”, “Vuelta al infierno” o el buen “Rompesuelas” dedicada al toro masacrado en Tordesillas allá por el año 2015.

En los últimos años EUKZ ha recuperado la forma, tanto dentro como fuera del escenario, y si ese Cuchillas (2016) era una muestra de ello en el estudio, recuperando cortes como “Ansiedad” o “Enganchados”, fuertemente coreados por un público que ya abarrotaba el recinto. Según se aproximaba el final quedaban “¿A donde vas?”, “Mis calzones”, “Veneno” o “Tú me vicias”, todo clásicos de una discografía que han forjado durante tres décadas. “Soldadito español” nunca falla, continuando “Vis a vis”, “Canto”, “Escupiré jodidos”, “Para que quiero más calor” o “No tengo miedo”, cerrando con “Tus bragas” y “A cara de perro”.

Caía la tarde mientras se preparaba la que es, sin ninguna duda, la banda emergente con más fuerza en el panorama estatal. Mafalda jugaba en casa con este Gazpatxo Rock y lo hacían reventando un recinto que les esperaba con muchas ganas. Los de Valencia no defraudaron y pronto sonaron “Agua negra”, “deConsStrucción”, “Bam Bam” y “Asumiendo todo el miedo”, con los que se caldeaba el ambiente mientras alguna bengala surgía entre las primeras filas del público. “Absurdas, pero necesarias” daba el paso a su más conocido “En guerra” y saltando de ahí a “La llorona”, de lo más destacable de su último La última vez que te escucho (2016) con el que han conseguido asaltar de forma definitiva la escena musical de este país. Se despedían con el esperado “Nuberu”, con Pablo Martínez Pepo de Desakato, quienes poco después ocuparían este recinto. Lo de Mafalda ya no es algo puntual, la banda ha madurado y hay carácter de sobra para estar en la primera línea durante mucho tiempo.

Quedaba una larga noche por delante y desde el Festival A Candeloria llegaban Desakato, quienes como Talco Aspencat harían el doblete de festivales en solo 24 horas. No se notaba el largo viaje y así sonaban “Tiempos de cobardes” con Pepo en la primera línea de público o las siguientes “Animales hambrientos”, “Octubres rotos” y “Contra la pared”, todas ellas con la potencia a la que ya nos tienen acostumbrados.

“Ritual” y el gran “La ira de los hambrientos” daban paso a “Sonrisa certera”, “Columnas de humo” y el “Héroes” de su anterior Buen viaje (2014), que unido a La teoría del fuego (2016) ha hecho de esta banda la primera línea de gran cantidad de festivales de todo el estado. Desakato vive su mejor momento como banda, y todavía quedaba cerca de medio directo del que aquí habían preparado, sonando “Trompetes de Xericó”, “Heridas abiertas”, “Carta de un Paria” y “La hoguera”, con los que el público no estaba totalmente saciado. Quedaban cuatro más, siendo las dos primeras “Cada vez” y “Cuando salga el Sol”, sus cortes que siempre son más esperados y en los que demasiados móviles salen a grabar el momento, en vez de disfrutar al 100% lo que sale del escenario. Como despedida, dos más: “Pánico en Frankfurt” y “La tormenta”, las dos balas con las que arrancaban los últimos aplausos de los que llenaban la carpa hasta posiciones cercanas a la salida.

Non Sevium eran uno de los platos fuertes de esta edición, y aunque la mayoría del público. Los de Madrid llegaron con las ideas muy claras e hicieron sonar lo mejor de su discografía con un directo que dejó sin aliento a todos los que allí estábamos.

Tras el cambio de escenario llegó el turno de Talco, el otro grupo que encabezaba esta 12º edición del festival. Los italianos se lanzaron con temas de su último Silent Town (2015) como “Il tempo” y clásicos de su década anterior destacando, tras una breve pausa técnica, cortes como “Tarantella dell’ ultimo bandito”, “La Torre”, “Punta raisi” o “La Carovana”, un buen repaso a esos clásicos del ska punk propio que ellos definen como Punkchanka y que les hace sentirse en su casa cada vez que visitan nuestro país, algo que seguirán haciendo durante todo este 2017.

Todavía quedaban tres directos más y los siguientes en salir a escena fueron los sevillanos Reincidentes, quienes graban las primeras referencias para dar forma a un nuevo disco en estos momentos y mientras tanto se suman a citas tan importantes como esta. Fernando Madina y los suyos han conseguido llegar a varias generaciones del rock de este país y con temas como “Cucaracha blanca” o “La Republicana” vemos a gente de diferentes generaciones cantando esa música que forma parte de la banda sonora de la vida de muchos de los que por allí andábamos.

Una de las despedidas que nos guardaba esta edición del festival de Ayora fue el directo de Aspencat, quienes se lanzaron con “Musica naix de la rabia”, consiguiendo que el público corease fuertemente otros como el siempre esperado “Quan Caminavem”. Habrá que aprovechar lo que queda por delante en este 2017 y las diferentes oportunidades que tendremos para decirnos adiós de la mejor forma posible. Como cierre, el Rave’n’Roll de Gomad! & Monster, con los que concluía esta XII Edición de un festival que, siendo la más numerosa en público, no llegó a colgar el cartel de sold out pero si consigue crecer y ser ya una referencia a nivel estatal. Un año más, volveremos al Gazpatxo Rock.

Texto: Francisco M. Peco

Fotografías: Francisco M. Peco y Miguel A. Villaplanas