[Crónicas de Conciertos] XXII Viña Rock 2017 – sábado (29/04/17)

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Llegó el sábado 29 de abril y el Viña Rock 2017 continuaba avanzando con una programación que nos había hecho disfrutar al máximo en las dos jornadas anteriores. Cuando eran las 16:30 hrs. artistas como Gatibu o Antílopez salían a escena para hacer disfrutar a los más madrugadores, que no eran pocos.

Pero era una hora después cuando comenzaba a sonar el Escenario Poliakov, donde nos recibía Kaos Urbano. Arrancando al ritmo de “Nacidos del Odio” y “Entregados”, “Divide y Vencerás” o “Con cojones” para seguir “Con Cojones” y “Nuestros mejores momentos”, de su más reciente La hora del baile (Rock Estatal Records, 2016) al que siguió el comentario …pues si que pasa… ya que su bombo necesitaba un cambio de parche con urgencia.

Seguían con este LP y su “Nuestros mejores momentos” o los esperados “Años salvajes” y “Tu pasado”. Para el final dejaron “Ángel Caído”, “Los hijos de la calle” o el himno “Larga vida al Oi!”, con el que dejaron más que contentos a los numerosos seguidores que ya abarrotaban este espacio.

Sin pausa había que decidir entre el directo de los Bocanada en el Escenario Villarrobledo y El Kanka repitiendo un año después en el Escenario Negrita. Los primeros presentaron su nuevo Libres (El Dromedario Records, 2017) mientras El Kanka nos divertía con algunos de los mejores cortes de esta discografía que ha creado en sus diez años en solitario. Con “Llámame fino” o “Pudo pasar” nos hacía bailar y disfrutar con con “Ay vida mia” y “Me alegra la vista”.

Con su habitual buen rollo volvía a conquistar este escenario donde ya le vimos en 2016. Siguiendo con el tan esperado “Que bello es vivir” y “Lo mal que estoy y lo poco que me quejo”, introduciendo un fragmento del conocido “Puto” de Molotov en “Refunk”. Cuando estaba a punto de decirnos adiós siguió con dos más: “Canela en rama” y “Ante la duda”, acanzando así el final de un show que seguro que volverá a este festival.

No teníamos ganas de parar y nos volvimos a mover unos metros para disfrutar una vez más de Los de Marras, quienes siempre afrontan el Sol de Villarrobledo, que también estuvo presente en este directo. Tras “Ruido”, Escápate” y “Medolías” llegó el turno de ver cómo funciona sobre las tablas el nuevo “Perdido” del disco que nos lanzarán este mismo mes de mayo. Esta dosis de guarrocanrol estaba haciendo disfrutar a todos los que allí estábamos, que coreamos sus “Futuro?!” y “Sexo en la calle” antes del nuevo “Revolviendo” de este Surrealismo (Maldito Records, 2014) que tan buen resultado les ha dado en esta etapa.

Tras “Compadre” llegaron “Hierbaguena” y “A tu vera”, dos que no podían faltar y dejando así un trío final: “Encadenado”, “¿De qué se rie?” o ese “Hoy” al que acompañó – una vez más – el habitual …sois la polla y el chichi… con la que Agustín se despedía de los viñarockeros.

Hacía años que no disfrutábamos de Poncho K en este festival y había llegado el momento de este cantautor rockero. La respuesta del público fue sorprendente y la explanada del festival corearon temas como “Borracho de la madrugá” con los que vimos caer los últimos claros de la tarde de este sábado.

El tiempo no paraba de variar y allí seguíamos, sin pausa. Con la noche llegaba el turno de otros clásicos: El Último ke Zierre, y esta vez con motivo de su 30 Aniversario. Repasaron toda su carrera desde “¿Para que quiero más calor?” a su más reciente Cuchillas (Rock Estatal Records, 2016) con su “Fiesta o duelo”. Tras “Yo también puedo ser malo”, “Dime” y “Vuelta al infierno” sonó “Rompesuelas”, atrayendo así a los más jóvenes oyentes de los de Burriana, que parte importante de la historia del rock de este país. Bailamos “Enganchados” antes de “A donde vas?” y “Mis Calzones”, haciendo muy completo su paso por el festival, que podría haberse mejorado con un setist más arriesgado.

Pero el Viña Rock es un escenario comprometido y estos apostaron por “Veneno”, “Tú me vicias” y el “Soldadito Español” por todos conocido. Se agotaba el tiempo de esta banda mientras siguieron “Canto” o el dúo “Escupiré jodidos” y “No tengo miedo” de su conocido A cara de perro que ya tiene veinte años de vida. Los últimos fueron “Yo podría ser tu perro”, “Tus bragas” y “A cara de perro”.

Los EUKZ siguen al pie del cañón y parecen tener ganas de sobra para aguantar un puñado de años más. Pero quedaba mucha más noche, y en esta edición donde se le dio descanso al directo de La Raíz que más de uno echó de menos, los Txarango llegaron para ocupar su hueco y ofrecieron un directo que no notó la tormenta de agua que en esos momentos caía sobre este Viña Rock.

Desde el inicial “Resiste y Grita” de su nuevo El Cor de la Terra (2017) a otros como “Una lluna a l’aigua”, el directo fue toda una fiesta llena de color y un ambiente inmejorable que combatió con las actuaciones de Mala Rodríguez o Alademoska, que hacían lo propio en otros escenarios del festival de forma simultánea.

Y sin parar seguimos con Talco, pues los italianos son más demandados en este país que en su propia tierra, algo que la banda ha hecho saber en más de una entrevista y que valoran del público español. Cantamos “Silent Town” y “L’odore della morte”, así como la “Tarantella dell’ultimo bandito” o el siempre esperado “La Torre”, siendo este un show de altura, reflejo de la notable mejoría que se ha apreciado en esta banda en las últimas temporadas.

Eran ya las 1:30 hrs. y, entre las difíciles decisiones de este horarios, teníamos a los internacionales Russkaja en el Escenario Negrita mientras que La Sra. Tomasa volvía a este festival para ocupar el Escenario Smoking. Estos últimos saltaron a escena con “Tu señora”, bailando con ellos estos y otros antes de ver a los de Viena con los conocidos “Energía”, “”Wake me up” o “Psycho Traktor”. Sin duda un rato que se quedó más que corto y que dejó al gran público que abarrotaba este recinto más que contento.

Pero si hay un grupo que siempre domina la madrugada del Viña Rock esos son los sevillanos Narco, que desde que comenzaron a hacer sonar “A tomar por culo el mundo” y “Ahí fuera (Vive Satanás)” o los siguientes “Siempre enmarronao”, “Son ellos” y “Vizco”, se metieron al público del Escenario Poliakov en el bolsillo.

Vikingo MD, S Curro y los suyos estaba en su salsa mientras sonaban “Demolición” y “La Hermandad de los muertos”. La sección final de su setlist la ocuparon “Por el estrecho”, “Dame veneno” o el dúo “Chispazo” y “Puta policía”, este con un guiño a esas fuerzas del orden que tanto estaban abusando en los alrededores del recinto. Si hay un grupo que seguro estará el próximo año en este festival, esos serán los Narco, pues su estilo propio y esa forma de arrasar este festival está a la altura de muy pocos.

Mientras pasaron estos hacían lo mismo Auxili en el Escenario Viña Grow, presentando su nuevo Instants cremant (2016) y contagiando de su dosis de reggae que tan buena aceptación tiene. Y para despedir el sábado nos dejamos a Dakidarria, que volvían a este Viña Rock donde tan mala suerte tuvieron en el pasado 2016, con unos problemas de escenario que les llevaron a cortar su directo en varias ocasiones.

Esta vez todo funcionó a la perfección y aprovecharon para saciar esta deuda con el público manchego al que se lanzaron con su nuevo single “Lume” para continuar con “A memoria” y “A mocidade activa” y “Despertar”, como iniciaban su show en el directo De cuncas e de mar (Maldito Records, 2016).

Fue un directo ideal para cerrar la noche bailando con estos gallegos que también nos traían “El futuro nunca existió” y “Segue ardendo”, esperando poco más para que sonase “Generación perdida”. Entre las últimas balas de su cargador se guardaron “Zambra” y “Mil berros”, haciendo de este un directo muy completo con el que cerramos esta jornada de Viña Rock y nos retiramos a coger fuerzas para ese domingo de cierre de esta gran XX Edición.

Francisco M. Peco