[Crónicas de Conciertos] XII Leyendas del Rock 2017 – miércoles y jueves (09-10/08/17)

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Con esta se han cumplido ya doce ediciones, que se dice pronto, del festival referencia en nuestro país consagrado al mejor y más granado heavy metal nacional e internacional. Con un line-up que se supera por momentos, este año como cabeza de cartel traían a los norteamericanos Megadeth, seguido de cerca por Blind Guardian y los suecos Sabaton.

Miércoles 9 de agosto

Con una fiesta de bienvenida que englobaba bandas de la altura de Amon Amarth se abría oficialmente la veda este año. Por el módico precio de 5 euros era posible asistir a la misma sin necesidad de contar con el abono de los tres días, por lo que no había excusa para perdérselo más que el tener que pringar en el curro. Empezaron con un tributo a Metallica a eso de las cuatro y media de la tarde y continuaron con Judith Mateo, Thundermother, Ángelus Apátrida, Last in Line y la banda de Steve Harris British Lion, aunque en el caso de la que suscribe estas líneas no fue hasta Amon Amarth que me pude aparecer por la villa villenense, como consecuencia de que no me dieran libre el día en el trabajo.

A medida que nos acercábamos al pueblo alicantino veíamos con más claridad la enorme y negra nube que lo acechaba. En efecto, cuando llegamos allí la tromba de agua que estaba cayendo era muy considerable, sin embargo con el turno de los vikingos se había convertido ya en una suave llovizna que no hacían más que intensificar lo épico del momento. Con dos imponentes cabezas de dragón que surgían del centro del escenario y que hacían las veces de lanzallamas se presentaban los suecos al son del reconocible riff de “The Pursuit Of Vikings”. En palabras del propio Johan Hegg aquello era auténtica fiesta vikinga en la que se sucedían temas como “As Loke Falls”, “First Kill” o “The Way of the Vikings” todos ellos aderezados por su potente y profundísima voz, que parecía emerger de un algún lugar mucho más hondo y recóndito que su propio pecho y que daba forma al death melódico que facturan. Con un sonido enérgico y pulido y una actitud cercana y amable vamos completando los noventa minutos de show en el que sin lugar a dudas los highlights llegan con “Rise Your Horns”, con la que sacan un enorme cuerno para beber, ”Guardians of the Asgaard” y “Twilight of the Thunder God”, la cual funciona como un final de concierto absolutamente apoteósico.

Un inmejorable inicio de festival que continúa de la mano del rock andaluz de los míticos Mediana Azahara, los cuales comienzan con la archiconocida “Necesito Respirar” en forma de medley y con la que inmediatamente levantaron a todo el público. Con un estado de forma envidiable en el que destacan Manuel Martínez y Paco Ventura, van desgranado clásicos como “Velocidad”, “No Quiero Pensar en ese Amor”, “Paseando por la Mezquita” o la versión de Triana “Abre la Puerta Niña”, especialmente emotiva teniendo en cuenta que el escenario en el que estaban tocando era el dedicado a Jesús de La Rosa. El resultado es un recital agradable y ameno y de ese mismo modo responde la audiencia.

Pese a las horas intempestivas se espera a Saurom con ganas y expectación. Más y más a medida que vemos cómo se va disponiendo todo sobre las tablas para que pueda comenzar el espectáculo, que se inicia con un nutrido coro dando voz en vivo a la coral de “Irae Dei”.  La personalísima manera que tiene Miguel Ángel Franco de interpretar las canciones nos encandila desde el primer momento y la puesta en escena, que refleja en buena parte la extraordinaria épica de sus álbumes, consiguen meternos de lleno en el aura mágica de la banda que toca canciones de su más florido folk metal como son “Cambia el Mundo”, “La Leyenda de Gambrinus” o “Romance de la Luna, Luna”.

El cansancio, el viento y el frío se combatían a base de calidad musical y una escenografía de ensueño, una completísima performance que iba tocando su fin con “Noche de Hawolleen”, “El Círculo Polar” o “La Taberna”, de su celebrado álbum JuglarMetal (2006) y con la que se despiden hasta la próxima dejando a su público más fiel encantado.

Jueves 10 de agosto

Nos despertamos para acudir a la quedada de Alluminati que organizaban los fans de Gigatrón por twitter al margen de la organización del Leyendas, puesto que este año no habían contratado con los servicios de los Dioses del Metal, pero debido a la gran acogida de la misma decidieron muy acertadamente hacerles un hueco en el escenario de los conciertos del camping. Previa tourné puños y hachas en alto por la zona de acampada de sombra al grito de ¡PIJOS, PIJOS, PIJOS!, comienzan a tocar una retahíla de sus mejores temas empezando por “Barco de Colegas” y con la pequeña carpa de bote en bote, en aquella gran oda al frikismo metalero más orgulloso. Caen también “Festival”, “El Poseso” o “Apocalipsis Molón” así como grandes cortes de su reciente último trabajo “The Aluminium Paper Album” como “Viking Bugui”, “El Papiro de Aluminio” o el mambo death “Cthulhu Piscinas” para despedirse con “Heavy Hasta la Muerte” y “Speed Metal” entre solos atronadores de Dave Demonio y falsetes de Charly Glamour que nos revientan los tímpanos. El año que viene si la organización no cuenta con ellos seremos los fans los que lo hagamos de nuevo.

Una vez pasado el tiempo necesario para recuperarnos de semejante bolo, ahora sí, llega el turno de nuevo a los escenarios principales que quedan inaugurados en esta jornada con el folk metal canalla de los escoceses Alestorm. Vienen respaldados por un inmenso vinilo en el que aparecen dos enormes bananas con cabeza de pato y el nombre de la banda en multicolor, en lo que resulta una estética de lo más kitsh, aunque lo cierto es que enseguida sale a relucir su esencia más pirata con “No Grave But The Sea”, canción que da nombre a su reciente último álbum, así como con “Capitan Morgan’s Revenge”. Gracias al teclista principal haciendo los arreglos de acordeón  combinado con el vocalista Christopher Bowes que llevaba un keyboard portátil colgado del cuello, nos meten de lleno con sus melodías en el ambiente de cantina que tan bien saben recrear, convirtiendo aquello en una gran fiesta en la que el lema era We are here to drink your beer, de su himno “Drink”, y terminando con la divertidísima cover de Taio Cruz “Hangover” y la no menos provocativa “Fucked With An Anchor”. Enorme show el de los escoceses.

No paramos pues ya está preparado Rage, el power trío capitaneado por el mítico Peavy a la guitarra y a la voz que nos dedica tanto temas representativos de su larga trayectoria como “Black in Mine” o “Straight to Hell”, como ejemplos de su último disco “Season Of the Black”. Heavy metal con la seña de identidad que imprime Peavy en sus composiciones y que particularmente no acaba de ofrecerme algo que verdaderamente me enganche, sin embargo acaban con el mashup entre “Rage Higher Than The Sky” y “Holy Diver” de Dio, que el público celebra en lo que resulta un recital correcto que ayuda a mantener el ambiente festivo pero poco más, desde mi punto de vista.  Con una temperatura muy agradable y los ánimos bien altos llegan los holandeses Épica con la diva Simons a la cabeza.

Una elegante performance en la que destaca sin duda las virguerías a los teclados de Coen Janssen, como no podía ser de otro modo en una banda de metal sinfónico, así como un cuidado juego de luces y toda la banda moviendo su radiante melena al mismo tiempo en un headbaging que resultaba de lo más glamuroso. Van desgranando cortes de su primer álbum como “Sensorium” o la esperadísima como “Cry For the Moon”, que toda la audiencia corea, a la vez que la voz lírica de Simons combinada con los guturales de Mark Jansen funcionan particularmente bien en temas como la grandilocuente “Beyond The Matrix” o “Consign The Oblivion”, con la que nos dan las gracias por última vez y desaparecen entre bambalinas.

Para entonces mi foco ya estaba puesto desde hacía tiempo en el concierto de Blind Guardian, los alemanes aterrizaban en el pueblo alicantino por primera vez y además lo hacían de forma agradecida y afectuosa. Un comienzo vibrante con “The Ninth Wave”, la completa composición que abre su último disco de estudio “Beyond The Red Mirror”. Nueve minutos de metal progresivo y complejo sazonado con enormes dosis de épica, después de semejante inicio no es de extrañar que recibiéramos “Welcome to Dying” y la preciosa “Nightfall” con brutal entusiasmo, con un Hansi Kürsh capaz de matizar cada una de las estrofas que canta y un André Olbrich que las acompaña con mimo de la mano de su guitarra. Hansi interactúa con el público cálidamente, dedicándonos algunas pequeñas frases en nuestro idioma y continuando con el recital con joyas como “Mordred’s Song” de su segundo álbum “Follow The Blind” del ‘89, que no acostumbran a tocar en directo, así como “Born in a Mourning Hall” o “And the Story Ends” ambas de su disco Imaginations from the Other Side (1995), con lo que los fans más acérrimos ya estaban dando palmas con las orejas. La traca final viene con el combo inamovible compuesto por “Imagination from the Other Side”, la emocionante “The Bard’s Song” y por supuesto “Mirror, Mirror” y “Valhalla”, con la que estuvimos coreando incansables su archiconocido estribillo y tras la que bajaron el telón. Hubo alguien que reclamaba por “Majesty” pero verdaderamente no había tiempo para más. Un espectáculo sencillamente memorable.

Nos pasamos por el Mark Reale para ver lo que se ofrecía Masterplan, los cuales habían empezado ya hacía tiempo pues parte de su concierto se solapaba con el de Blind Guardian. Desde Aeronautics, aquel magnífico segundo álbum de power metal con el que los conocí en el 2005, ha llovido mucho y tras numerosos cambios en la formación y un Jorn desaparecido en combate y que ahora sustituye Rick Altzi no he conseguido tomarles de nuevo el pulso.

Para mi desgracia no sonó ningún tema de este disco que yo escuchara, si en cambio de su álbum debut homónimo del que se compuso la mayor parte del setlist, con “Soulbourn” o “Heroes” como muestra. Además Roland Grapow nos recuerda de dónde viene tocando la versión de Helloween “The Chance”, para después despedirse con “Crawling from hell”.

Apenas queda tiempo para ver en el principal a Arch Enemy, que venían a hacer doblete junto con el pasado Resurrection, y de los cuales sólo pillo los coletazos finales. No obstante, es tiempo suficiente para constatar que el grupo sueco de death melódico tiene a una auténtica fiera como frontwoman, Alissa White-Gluz es un verdadero polvorín en el escenario y su voz desgarrada y rabiosa contrasta a las mil maravillas con las guitarras virtuosas y limpias de los grandes Michael Amott y Jeff Loomis. Con “Némesis” nos dicen adiós hasta su próxima fecha en la capital en enero del año que viene.

El cansancio empieza a hacer mella y Triptykon a la una de la madrugada no ayuda. Su metal atmosférico, lento y pesado casi puede conmigo pero las ganas de ver a Obús y Sherpa pudieron más. Con una audiencia considerablemente más reducida, en cuanto Fortu pisa las tablas todos los valientes que resistimos nos venimos arriba. Con un sonido poderoso dominado por las marcadas bases rítmicas de Carlos Mirat a la batería y Fernando Montesinos al bajo se van sucediendo sus canciones más emblemáticas como “Yo Sólo Lo Hago en Mi Moto”, “Te Visitará la Muerte” o “Que te Jodan” y  alguna un poco más reciente como “Más Que un Dios” del “Segundos Fuera”, para seguir con lo que todos conocemos y a todos nos gusta, “Dinero, Dinero” o “Va a Estallar el Obús”.

Fortu no se puede ir sin hacer el pino y Carlos Mirat un solo de batería en el que utiliza todo lo que tiene a su alcance, escalera incluida. Nos crea algo de estupor el hecho de que no toquen “Esta Ronda La Paga Obús” y sobre todo, “Vamos Muy Bien”, pero aun así han dado el buen espectáculo al que acostumbran.

El sonido de Sherpa no tiene la misma pegada que el de sus compañeros de Obús pero logra un concierto ameno que se compone fundamentalmente de temas de Barón Rojo y tan sólo un par propios, como “Guerrero en el Desierto” con la que empieza y “Al Centro Del Corazón”, que aparecía en aquella banda sonora de “Isi/Disi” y con la que conocí su gran disco debut en solitario. Una pena que no tocara más de esta última etapa pero no había tiempo para todo y se decantó por lo seguro, “El Malo”, “Concierto Para Ellos” o “Siempre Estás Ahí” sabe que van a funcionan siempre, y esta vez no fue menos.

Texto y Fotografía: Elena Ortega