[Crónicas de Conciertos] Eskorzo en Sala El Tren, Granada (13/01/18)

1387

“¿A alguien le sobra alguna entrada para hoy?” Con esa frase se puede resumir lo acontecido este fin de semana en la granadina “Sala El Tren”. Y es que Eskorzo presentaba en casa su nuevo trabajo; Alerta Caníbal, y la expectación era enorme. Con el cartel de “Sold out” colgado Viernes y Sábado y colas en la entrada desde una hora antes del comienzo del banquete caníbal nada podía salir mal. Y, en efecto, todo salió a pedir de boca.

Minutos antes de que el show diera comienzo el ambiente en la sala era bastante relajado y los que esperaban dentro pasaban la espera bebiendo y charlando sobre lo que allí había pasado el viernes, ya que mas de uno y de dos repitió menú. A eso de las once de la noche la intro de Zona caliente empezó a sonar al tiempo que el gran telón que ocultaba el escenario se iba abriendo y lo que en principio era un ambiente bastante relajado y distendido se convirtió en una verdadera olla a presión llena de comensales con las pilas cargadas para disfrutar de una velada de lo más intensa y emocionante.

Si nos tuviéramos que quedar con algo a primera vista, lo que más llamaba la atención era la puesta en escena que el grupo había elegido, ya que todo el escenario estaba repleto de plantas que se enredaban entre los pies de micros y se acoplaban entre los monitores, los timbales y la bateria a lo largo de toda la zona. Sin lugar a dudas nos habíamos transportado a un lugar tropical en plena noche de Enero. A esta puesta en escena hay que sumarle la iluminación elegida por el (maravilloso) técnico de luces, con unos colores verdes, rojos, amarillos y naranjas que hacían que el show no pudiera ser ni más tropical ni más espectacular. Chapó para ellos.

Tras terminar con este pequeño aperitivo y para seguir entrando en calor entre bailes, La pena, Amenaza Fantasma y Cumbia Canibal fueron las canciones elegidas para culminar con los entrantes del menú que la banda había elegido para presentar su disco en sociedad. Viendo las caras de alegría tanto de la gente como de los miembros del grupo daba la sensación de que todo iba sobre ruedas.

Continuando con el festín caníbal los siguientes platos elegidos fueron Gilón, Camino de Fuego, Mala Conciencia, La tumba, Pinta la pared y Despiadado Corazón. Como se puede observar, el menú era de los más variado y así pudimos disfrutar de temas de toda la discografía del grupo. A estas alturas el/la que no estuviera ya sudando es que algo había hecho mal, ya que los bailes y los saltos no paraban de sucederse ni un instante. Con el grupo derrochando verdadera energía y positividad sobre el escenario y un sonido maravilloso en la sala, todo estaba saliendo al punto.

En estas nos habíamos plantado en la mitad del festín caníbal y Tony no paraba de agradecer a todos los comensales allí presentes todo el cariño que les estaban dando. Sonaron Mambo Zombi y Alerta Caníbal para dar paso a la parte más íntima del menú. Y es que Tony se colgó la guitarra para presentarnos la parte más dulce de la velada, compuesta por Sé feliz, Ojalá estuvieras aquí, Paraísos artificiales y Los besos que me dabas.

Tras este pequeño descanso que sirvió para recargar las pilas y hacer hueco a los últimos platos caníbales, la fiesta continuó por todo lo alto y los allí presentes estaban decididos a darlo todo hasta el final. Y así ocurrió. Cuando empezaron a sonar las notas de Clavelitos se empezaron a formar los pogos más grandes de la velada, y no era para menos, ya que no recuerdo haber visto un concierto de Eskorzo (y ya llevo unos cuantos a mis espaldas) con tal nivel de energía e intensidad, seguramente propiciado por la retroalimentación que público y banda se estaban dando.

Somos pobres, la aclamada y cantada a pulmón por todo el público Suave, Reggae pa’ Mai, Armas de barrio y Acelera continuaron caldeando un ambiente que nos hacía olvidar el frío y la lluvia que nos esperaban fuera y nos llevaba a aumentar nuestro calor corporal a base de bailes y un continuo movimiento durante toda la velada caníbal. Y para no faltar con las viejas costumbres, el plato final que la banda tenía preparado no podía ser otro que El que tenga el amor. Con la mayoría de los integrantes metidos entre el público y una lluvia de confeti que sirvió para dar más color aún a la sala, terminaba un menú compuesto por veintitrés platos caníbales que nos sirvió para concluir que Eskorzo tiene más energía, más cumbia, más tablas y sobretodo más fiesta que nunca.

¡Larga vida caníbal para los granadinos!

Texto: María J. Concepción

Fotografía: Miguel A. Villaplanas